INTELIGENCIA EMOCIONAL MASCULINA

INTELIGENCIA EMOCIONAL MASCULINA

Y la importancia de expresar cariño entre los hombres…

“El secreto es que el cariño y la ternura, siendo estas cualidades femeninas, complementan la fuerza y contundencia masculina, lo cual da como resultado una personalidad más balanceada e integrada”, nos explica Fadrique Cordero, psicoterapeuta en relaciones conscientes y masculinidad. 

Últimamente me he dado cuenta que algunas personas que recién me conocen, creen o sospechan que soy gay o bisexual. La manera en que me he dado cuenta de esto es por medio de rumores, así como por personas que me lo preguntan directamente. Mi respuesta es que no soy gay, ni tampoco bisexual. Me gustaría saberme libre de actuar si en algún momento sintiese atracción sexual hacia otro hombre, pero la realidad es que hasta el momento sólo me he sentido atraído sexualmente hacia mujeres. Una de las razones por la cual la gente piensa que soy gay o bisexual, se debe, creo yo, al hecho de que tengo bastantes amigos homosexuales de confianza, con los cuales tengo bastante cercanía y hacia los cuales guardo un gran aprecio.

Es probable que para algunos esté de más el hecho de que yo anuncie públicamente mi preferencia sexual, y sin embargo para mí es una forma de satisfacer necesidades de expresión, claridad y libertad. Además me sirve como base para escribir sobre un tema que considero de suma importancia.

Lo que sucede es que en mis últimos dos años, desde que fundé un primer y hasta ahora, único círculo de hombres, me he dado cuenta de lo importante que es, para el desarrollo una masculinidad sana, permitirme ser cariñoso con otros hombres, sin importar cual sea su definición sexual. Cuando digo “cariñoso” me refiero a darles abrazos, o atreverme a verlos a los ojos y decirles que los amo y que los admiro, por mencionar algunos ejemplos. El secreto es que el cariño y la ternura, siendo estas cualidades femeninas, complementan la fuerza y contundencia masculina, lo cual da como resultado una personalidad más balanceada e integrada.

La gran mayoría de casos de hombres que atiendo con “rollos” de masculinidad, no son capaces siquiera de abrazar a otro hombre. El juicio en sus cabezas de que eso es de “playos” (maricas) y el miedo a perder su postura de machos, o que los cataloguen como gays, los separa de su propia masculinidad integral. No los juzgo, ya que esto lógicamente tiene sus razones de ser, tanto sociales como culturales, y por contexto entiendo lo complejo que puede ser para un hombre abrirse a la posibilidad de conectar con otros hombres. Lo que no se dan cuenta es que dicha actitud afecta también su relación con las mujeres. Cuando un hombre niega cariño a otro hombre, rechaza simbólicamente su propio eje masculino. Esotéricamente hablando, es como si lo femenino en él (yin), alejase lo masculino en él (yang).

La oferta de amor que estos hombres hacen hacia las mujeres, está fragmentada y envuelta de antagonismos y complejos machistas que limitan su verdadero potencial masculino, además, dicho condicionamiento los aleja de la posibilidad de intimar con sus parejas de manera genuina y profunda, dando como resultado, una serie de relaciones superficiales y desgastantes en sus vidas.

Gran parte del desarrollo de la inteligencia emocional masculina es, “paradójicamente”, la adopción de cualidades femeninas luminosas, como la contención, el cariño, la espontaneidad, el sentido de nutrir, la ternura, la sensualidad y la minuciosidad. Es importante, sin embargo, no sacrificar unas cualidades por otras, sino integrarlas. Muchos hombres en el intento de conectar con su propia energía femenina, dejan completamente de lado su eje masculino, y pierden entonces la contundencia necesaria para actuar en este mundo de manera asertiva y poderosa.

¡Honro el camino de todos!

Con amor,

Fadrique.

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